Centenares de salvadoreños salieron de sus hogares el día de ayer para consultar a los Centro Nacional de Atención y Administración de Subsidio (CENADE) su situación ante la entrega de $300 por parte del Gobierno como ayuda económica por la emergencia nacional del COVID-19.

Sin embargo, esto representó un foco de contaminación, por lo que el presidente de la República, Nayib Bukele, ordenó el cierre de estos para que los salvadoreños regresaran a sus viviendas y poder consultar o solicitar el beneficio a través de internet o un número fijo que podrían a disposición; las personas, muchos de ellos aseguraron que son vendedores informales, se manifestaron ante esta decisión del Ejecutivo, cerraron calles e incluso, intentaron saquear locales.

Ante estos acontecimientos, los diputados de la Comisión de Salud de la Asamblea Legislativa denunciaron que se vulneraron los cordones sanitarios y se ha puesto en riesgo de contagio a muchas familias salvadoreñas.

“Lamentamos que el Gobierno no se haya preparado para esto y en una emergencia que se pone en peligro la atención sanitaria, la improvisación, falta de organización y coordinación en la administración pública, conlleva a este tipo de escenarios”, afirmó la presidente de esta comisión, Elizabeth Gómez.

Asimismo, la diputada dijo que condenaba “la violación a derechos humanos en las afueras de las oficinas de CENADE donde se le ha rociado de gas pimienta a salvadoreños”.

Además, el diputado Orlando Cabrera Candray, expresó que en tres o cuatro horas se rompieron los cercos sanitarios.

 

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