Luis Martínez, ex Fiscal General de la República (FGR) habría frenado investigaciones contra Adán Salazar Umaña y su grupo familiar, acusado de lavado de dinero y activos, aseguró un testigo criteriado que participó este jueves en la vista pública en el Tribunal 2° de Sentencia de San Salvador.

En el cuarto día de audiencia, un ex jefe fiscal de la gestión de Martínez, reveló, en calidad de testigo criteriado, que a través de información de inteligencia en 2014 se había iniciado un caso contra Salazar Umaña, Juan Samayoa, ex Alcalde de Metapán, y Wilfredo Guerra, así como a las empresas Hoteles Salvadoreños (HOTESA S.A de C.V) y Agroindustrias Gumarsal S.A de C.V., con las cuales los tres compartían acciones por los delitos de narcotráfico y lavado de activos.

Posteriormente, dijo el testigo, que “tramitamos el análisis financiero en el Juzgado 2° de Paz de San Salvador, que nos autorizó la práctica de experticia del análisis financiero”. Esta experticia no se realizó, dijo, porque recibieron una llamada telefónica de Martínez, en la que, con un tono molesto le gritó: “No sé cómo vas a hacer, pero tienen que dejar sin efecto esa babosada…”.

En un segundo intento para desvanecer la investigación, Martínez, supuestamente ordenó reasignar el caso o que lo archivaran y que devolvieran la documentación “y que notificara a los oficiales de incumplimiento de los bancos que no se había logrado establecer el delito de lavado de dinero y activos” y que trasladaran lejos al fiscal que llevaba la causa porque no quiso acatar las órdenes del jefe del Ministerio Público.

La información fue enviada hacia la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, que ya tenía en la mira a Gumarsal, debido a operaciones sospechosas de fondos entre la nación norteamericana y El Salvador; el trámite, según comentó el testigo, era para hacer creer que los empresarios ya no estaban siendo investigados, por parte de la Fiscalía.
A la postre, el caso fue asignado a una nueva fiscal, supuestamente sobrina de Martínez, quien iniciaba a trabajar en la Fiscalía sin experiencia previa.

“Él (Martínez) siempre se mostró molestó porque se lo había asignado a ella”, dijo el testigo.

Posteriormente se devolvió toda la documentación que se había incautado relacionada al caso GUMARSAL, así como los documentos de Guerra y Umaña, no así los de Salazar Umaña.

El testigo alegó que inició una presión mediática, debido a que los medios El Faro y Factum, publicaron sendos reportajes aludiendo que el Ministerio Público estaba favoreciendo a Salazar Umaña, por lo que se inició una nueva investigación, sin hacérselo saber a Martínez.

A preguntas de la defensa el testigo manifestó que él cumplía órdenes de su jefe (Luis Martínez), porque si no cumplía, le hubiese trasladado y hasta lo hubiese despedido.

También en el interrogatorio de defensa, el exjefe manifestó que a él no le constaba que Adán Salazar estuviera en la lista OFAC.

El juicio continuará este viernes, a las 8:30 de la mañana, con la declaración de cuatro testigos presentados por la defensa de los procesados.